Later City news
 
Buscar
  • B. Adrian

¿Qué es el feminismo climático?

El cambio climático tiene un impacto en la vida cotidiana de todos los ciudadanos del mundo, pero ciertas comunidades se ven afectadas de manera desproporcionada.

Photo by Pixabay


Author: Jim M., Lorton

Source: Augusta Free Press


Las mujeres, en particular, soportan una carga desproporcionada, ya que dependen más de los recursos naturales para su sustento, pero carecen de los recursos necesarios para responder adecuadamente a los desastres climáticos.


Dado que las mujeres representan más del 70 por ciento de la población mundial total que vive en la pobreza, las Naciones Unidas estiman que el 80 por ciento de los desplazados por el cambio climático son mujeres.


En el centro mismo de la vulnerabilidad femenina al cambio climático se encuentra la omnipresencia del patriarcado y las jerarquías de género. A lo largo de la historia, las mujeres han sido reprimidas en la política, la economía y el trabajo, y muchas se ven obligadas a permanecer en la esfera doméstica con los deberes principales de criar a los hijos.


Las inundaciones, la sequía y otros efectos del cambio climático, como el aumento del calor y la contaminación del aire, pueden afectar de manera desproporcionada a las mujeres, en particular a las embarazadas, provocando partos prematuros, mortinatos y otros problemas.


"[La crisis climática] surge de un sistema patriarcal que también está enredado con el racismo, la supremacía blanca y el capitalismo extractivo",


Dice la autora y activista climática Katharine K. Wilkinson. Y aunque las mujeres pueden ser las más afectadas por los desastres climáticos, tienen oportunidades limitadas para participar en los procesos de toma de decisiones. Wilkinson, coeditora de un reciente libro de ensayos sobre feminismo climático llamado All We Can Save, agrega que los impactos desiguales del cambio climático hacen que sea más difícil lograr un "mundo con igualdad de género".


A pesar de los reveses históricos, las feministas climáticas han avanzado mucho en los últimos años, con una mayor representación femenina en puestos gubernamentales y posiciones de liderazgo.


Hoy en día, muchos de nuestros líderes de justicia climática son mujeres. La activista juvenil Greta Thunberg ha captado la atención de los líderes mundiales, exigiendo que tomen medidas inmediatas contra el cambio climático. La representante de los Estados Unidos, Alexandria Ocasio-Cortez, desarrolló y propuso el Green New Deal, lo que llevó al gobierno de los Estados Unidos un paso más hacia el reconocimiento de la escala de nuestra crisis climática y la promulgación de cambios drásticos en la política ambiental.


Las feministas climáticas creen que las mujeres deben ser líderes en el movimiento ambiental porque sus experiencias con el sexismo institucional y otras desigualdades resultantes de la forma en que nuestra sociedad está estructurada engendran un compromiso más profundo con la lucha por la justicia y la igualdad. Además, las mujeres tienden a priorizar el cambio por encima de estar a cargo, y reconocen la importancia de fomentar un sentido de comunidad en el movimiento climático más amplio.


Dicho esto, ¿cómo podemos ayudar a promover el feminismo cl